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Conversar, debatir, difundir  qué es periodismo, quién es periodista, no debe ser tema sólo para el 1 de Octubre.

Hemos recibido lecciones de nuestros colegas, saludos de nuestros lectores (unos sinceros; otros, por compromiso; declaraciones de autoridades; unas, halagadoras otras, impublicables) con la modestia y sencillez que nos caracteriza les agradecemos.

La suerte que acompaña siempre a los hombres de prensa nos hizo encontrar un excelente artículo de GUILLEMO REYNA ALLAN, uno de los periodistas cuya nacionalidad como sus ideas tienen connotación mundial y por eso no es de interés consignarla, pero sus ideas sí, porque son de valor universal en el mundo periodístico donde algunos de sus integrantes o ya alquilaron su computadora y otros  proclives a la tentación del dólar,  pueden seguir el mal ejemplo es que hoy para cerrar el capítulo periodístico, reproducimos (sin por ello, tomar partido por el solo hecho de habernos sentado a compartir de una actividad social promovida por el sector más controvertidamente tratado que tampoco nos impide agradecer como un gesto amable el haber invitado incluso a los que caminamos por la vereda del frente.

El aludido artículo textualmente dice:
 
La vida nos ha enseñado que ser periodista no es llegar a una universidad y recibir, por decreto o no, un título que lo acredite como tal. Realmente como dicen las Escrituras «Muchos son los llamados, pero pocos son los elegidos». Y, es que el periodismo es un apostolado que se inicia con la búsqueda de la verdad y con el enorme sentimiento de libertad… de libertad de emisión del pensamiento.

Periodista es ser una persona humana con sentimientos, con visión, con errores. Un hombre o una mujer que lleva en sus espaldas la responsabilidad de informar de los hechos que ve, que escucha y que no pocas veces padece tales como el calor, el hambre, el frío, la explotación, la discriminación, el dolor, la tristeza, y en fin, cualesquiera de los sentimientos y padecimientos que existen en la humanidad, pero quien ante la impotencia sólo encuentra como válvula o mecanismo de escape, su expresión.

Su trabajo no es intangible, se refleja en las páginas de los medios de comunicación impresa, en el manejo de las imágenes de los medios televisados, en sus locuciones radiofónicas, en sus noticias, en sus comentarios, en sus artículos, en sus reportajes y en todos los géneros periodísticos existentes hoy y por descubrirse y acuñarse mañana.

Ser periodista, dijo alguna vez Joaquín Medina Bermejo, periodista guatemalteco, es ver, oír y no callar. Acá los tres monos sabios perdieron uno; uno que se transformó en ser humano, que racionaliza, que todo lo evalúa una y otra vez; un individuo que vive en carne propia lo que publica, y quien se identifica con los que menos poseen; una persona que por su misma naturaleza y vocación está en contra de las injusticias, del abuso, de las violaciones a los derechos humanos, de los gobernantes autoritarios, de los oligarcas de los factores de poder y dominio.

Ser periodista es hablar y escribir la verdad, sin embargo, hay quienes han suplantado este apostolado y se han apropiado de los medios de comunicación contradiciendo totalmente la verdadera razón de ser del periodismo y de quienes con amor, pero con firmeza, hacemos diariamente lo que nos gusta… informar con veracidad, buscar la verdad, hablar en favor de quienes no pueden o son acallados, así como denunciar siempre todo tipo de injusticia o sometimiento humano.

Ser periodista es amar la verdad, haberse casado con ella y vivir para ella. Por ello es que el gremio más vejado, más ultrajado, es el periodismo, porque además de la usurpación que existe por parte de no pocos individuos que se dicen, pero definitivamente no son periodistas, hay división entre el gremio, hay poca unidad de grupo y lo peor, hay molestia por parte de algunos sectores, que no aceptan que la mentira dura, mientras la verdad no llega, y que el compromiso, la responsabilidad del periodista, es precisamente la búsqueda y difusión de la verdad.

Por eso, porque al publicar y difundir la verdad, el periodista juega un papel muy importante y evidencia los abusos, es que han sido muchas las víctimas del periodismo quienes han sido acallados, muertos, asesinados…

A ellos, quienes legaron su ejemplo, quienes nos permitieron estar donde estamos hoy, y quienes al igual que nosotros, rechazaron el abuso, la explotación, la mentira y la falta de transparencia, un reconocimiento público.

A quienes por el contrario se han valido de esta noble profesión para alcanzar posesión, dinero y poder, a quienes se burlan de los ciudadanos difundiendo comprometidas noticias y ocultando los hechos reales, a ellos nuestro repudio, porque como hemos dicho, el periodista nace de las venas abiertas de las comunidades, de sus necesidades, de sus anhelos y sus esfuerzos.

El periodista nace de las necesidades sociales y con un poco de apoyo académico se forja como la mejor escultura de Miguel Ángel o el mejor invento de Albert Einstein.

Por ello y por muchas otras razones, el periodista no es compatible con el poder y menos con el poder de la oligarquía y de otros factores que sólo piensan en el derecho de su nariz.
 
Hicimos nuestra estas enseñanzas del colega GUILLERMO REYNA ALLAN, no sólo en la teoría sino en la práctica, desde nuestro ingreso a la arena movediza que es el periodismo peruano en general y el ayacuchano en particular.

Pobres pero dignos en nuestra empresa ‘‘La Voz’’ de Huamanga, Diario y Radio y en lo personal, Directora de hoy y Director de ayer y siempre, editorialista, reporteros, locutores, seguimos en nuestra ardua lucha por informar con veracidad, educar con honestidad y recrear con mesura.

GRACIAS AMIGOS Y AMIGAS por las tarjetas, telefonazos, timbradas, palmadas cariñosas…y también por esas expresiones que sabiendo de donde provienen no nos alcanza.

Paqarinkama, hasta mañana viernes

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